Uno de los mejores regalos que he recibido, es una bendición y un privilegio. Ser mujer es ser esa niña mimada de Dios, mi creador, y que confía en el proyecto de vida que Él tiene para mí. Planes que siempre son perfectos y buenos.

Ser mujer es experimentar sentimientos y emociones, es recibir y dar amor, es ser aliada, ser empática, ser solidaria, ser auténtica, coqueta, disfrutar de mi sensualidad, es aceptarme a mí misma y también aceptar el papel del hombre en mi vida...

¿Qué deberían fomentar y seguir aprendiendo las mujeres?

Debemos aprender a complementarnos más, a no competir, a hacer equipo, a compartir fortalezas ya reconocer que eso nos hace vulnerables, sabiendo que esa vulnerabilidad es lo que nos ayuda a construir nuestro coraje.

Las mujeres han sido consideradas el “sexo débil” y quizás sí, en uno u otro contexto de Vida, como seres humanos podemos llegar a vernos como tal, pero sin duda, siento que ser Mujer es una búsqueda constante, una conquista. y un crecimiento experimentador. Entiendo que no hay mujer más fuerte que la que confía en Dios.

Mis adictas, Hoy 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, les comparto un saludo especial mientras les recuerdo que todas y cada una somos, por igual, esas niñas mimadas de Dios... que el propósito de nuestras vidas es ser felices, que seamos no un producto de nuestras circunstancias, somos un producto de nuestras decisiones.

Así que chicas, las invito a pasar un momento con ustedes mismas, haciendo algo que les guste y disfruten, no solo hoy sino todos los días.